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Rompiendo moldes: la importancia de jugarse la piel en el camino hacia la innovación

Por: José Andrés Martínez Silva

Director General de Estudio Elefante 


Si tiene algún comentario o sugerencia agradecemos nos lo haga saber a través del correo info@estudielefante.co 


Somos Estudio Elefante. ¡La fuerza detrás de las grandes ideas!


Como lo he manifestado previamente, admiro el trabajo de Outliers School, con el cual considero que Estudio Elefante tiene grandes similitudes.


Precisamente, revisando la versión actualizada de su manual "Protopía", encontré un capítulo con un título absolutamente sugestivo: "10 patrones para dejar de jugar a innovar", el cual trata de la manera en que se puede pasar de las metodologías y el juego innovador a una verdadera innovación en las instituciones y los procesos educativos.



Esta imagen es una obra de arte cubista que representa a un hombre y una mujer. El hombre está vestido con un traje azul y la mujer con un vestido rojo. El hombre tiene el pelo negro y la mujer tiene el pelo rubio. El hombre está mirando a la mujer y la mujer está mirando al espectador. La imagen está llena de color y contraste.
Ilustración simbólica que captura la esencia de 'jugarse la piel' y asumir riesgos para alcanzar el éxito empresarial y la innovación real, representando conceptos como romper moldes, enfrentar desafíos y aprovechar las oportunidades ocultas a la vista de todos.


Dentro de estos 10 patrones, encontré uno que responde completamente a varias de nuestras convicciones: se trata de "Jugarse la Piel". De acuerdo con la versión 2024 de "Protopía", jugarse la piel es lo que tiene que hacer un emprendedor cuando debe tomar decisiones en condiciones de asimetría, es decir, cuando su contraparte decide cambiar las reglas del juego sin previo aviso y se enfrenta al riesgo de una gran pérdida.


Para este apartado, el equipo de Outliers School se apoya en Nassim Nicholas Taleb (2008), quien, para ilustrar este concepto, escribió: "La mayor parte de los éxitos empresariales de los últimos tiempos empezaron su andadura gracias al trabajo de personas que se jugaron la piel y pusieron su alma en la empresa, y luego crecieron orgánicamente. La financiación no fue el principal motor de su creación. No se crea una empresa creando una empresa".


Me resulta inevitable leer estas líneas sin sentirme completamente identificado, como ya lo mencioné, con varias de nuestras convicciones:


  • Cuando decimos que hacemos las cosas rápido y bien, estamos asumiendo que haremos todo lo que esté en nuestras manos por lograr una tarea que muchos otros consideran imposible de lograr en el tiempo y con las condiciones de calidad que ofrecemos. Estamos dispuestos a jugarnos la piel para alcanzar nuestras metas.

  • Cuando asumimos una metodología ágil en la cual nos comprometemos a crear valor con cada iteración, estamos reconociendo el valor del tiempo tanto para nuestro cliente como para nuestros consultores. Sabemos que ninguno tiene tiempo para perder y, por eso, no convocamos a ninguna reunión que no tenga como propósito resolver un elemento que impide avanzar o presentar los avances correspondientes. Esta forma de trabajo nos conmina a aprovechar cada una de las horas que tenemos al máximo, con la conciencia de que no existen aplazamientos y la palabra empeñada se cumple por encima de cualquier cosa.


Como Fundador de Estudio Elefante, comprendo por completo las palabras de Taleb, las he vivido en carne propia y comprendo la verdad que encierran en cada sílaba. Soy consciente de que no habríamos llegado a donde estamos de otra forma, arriesgándonos menos o buscando ir a la segura. Para crear valor, para crear verdadero valor, hay que arriesgarse a romper el molde, hay que reconocer el "Elefante en la habitación" y aprovechar su fuerza como el motor de cambio que puede transformar una situación aparentemente inamovible en una verdadera entropía del cambio.

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